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jueves, 3 de octubre de 2019

Como han cambiado los automóviles


Por cuenta de la tecnología, el mundo cambia cada día más y más, y lo hace a pasos agigantados que parecieran no detenerse. En medio de todos esos cambios que podemos observar a nuestro alrededor, la industria de los automóviles no ha sido hasta ahora la excepción.

Todas las personas que actualmente vivimos en el mundo, crecimos de una u otra manera con una idea general sobre lo que es un automóvil, coche, carro, vehículo, etc. Sin embargo, esa idea de lo que hemos conocido hasta ahora, está cambiando a pasos cada vez más grandes.


Profundas transformaciones

Los automóviles están pasando por una profunda transformación, en donde la Inteligencia Artificial, o sea, la capacidad de una máquina de ser completamente autónoma gracias a un cerebro artificial que le permite tomar sus propias decisiones, está comenzando a infiltrarse en todas y cada una de las piezas fundamentales que componen a los automóviles que circulan por las calles y carreteras del mundo.

Las grandes compañías automotrices, están invirtiendo toneladas de millones de dólares por año en investigación, para desarrollar complicados sistemas de conducción que permitan que los automóviles puedan desplazarse del punto A al punto B, sin la (ya casi) innecesaria intervención de los seres humanos.

Lo que hasta hace unos cuantos años veíamos en las películas de ciencia ficción, hoy en día está a punto de convertirse en una realidad, y no es para menos, ya que la tecnología cumple justamente con traer a la realidad aquello con lo que los seres humanos han soñado desde tiempo atrás.

En los años 80 se hizo famoso a nivel mundial, un programa de la televisión norteamericana llamado Knight Rider, protagonizado por el actor David Hasselhoff, en el que todo el protagonismo se centraba en un moderno automóvil capaz de pensar y de tomar decisiones por sí mismo, incluso de manera mucho más acertada que sus compañeros humanos.

Ese programa que en ese entonces era tan solo un sueño y que estaba orientado por completo al público juvenil, está lo creamos o no, cada vez más cerca de convertirse en una realidad.

La tecnología avanza y no piensa detenerse

Así es, la tecnología avanza y no piensa detenerse. En los últimos años, las grandes compañías del sector automotriz a nivel mundial, se han enfrascado en una lucha sin tregua para conseguir desarrollar la Inteligencia Artificial que se necesita para que los automóviles sean completamente independientes y puedan transportar a los seres humanos con total seguridad por todas partes.

Para las personas del común como usted o como yo, es probable que no seamos capaces de comprender la magnitud de este desafío. Pero para los científicos que están detrás de esta clase de proyectos, el desafío es mucho más grande de lo que puede ser el monte Everest.


Cuando una persona conduce un automóvil, se desarrollan infinidad de complejas operaciones mentales en cada ser humano que está detrás de un volante, que permiten entre otras cosas, que un automóvil no se estrelle contra otros automóviles, que se apliquen los frenos cuando deben aplicarse, que se seleccione la marcha adecuada en cada momento, que el automóvil transite por las diferentes vías en la dirección correcta, y un interminable número de otros asuntos que los ingenieros modernos deben tratar de enseñarle a las computadoras actuales, a fin de que una persona pueda algún día subirse a un automóvil sin conductor, con la plena y absoluta seguridad de que llegará completamente sana y salva a su destino.

Una tarea titánica

Programar todas las posibles variables, todas las posibles decisiones que deben tomarse cuando se conduce un automóvil, es una tarea titánica que solo cabe en la mente de unos pocos genios que a nivel mundial se han encargado de liderar esta clase de avances tecnológicos que permitirán en un futuro cada vez más cercano, que piezas que durante toda la vida hemos visto en los automóviles, tales como el volante, el pedal del embrague, del freno, del acelerador y la palanca de cambios, desaparezcan por completo, para que los viajeros a bordo de un automóvil, puedan desplazarse de un lugar a otro durmiendo plácidamente si así lo desean, a sabiendas de que la inteligencia artificial del automóvil los cuidará en su trayecto.

Por ahora, aún hay muchos obstáculos que resolver. Empresas como Tesla, Uber y el propio Google, lideran a nivel mundial el desarrollo de la tecnología que se necesita para que los automóviles modernos puedan desenvolverse por sí solos en las carreteras, sin la ayuda de los seres humanos.

En ese proceso de desarrollo, se han cometido múltiples errores que incluso han costado la vida de algunos conductores que se han prestado para poner a prueba estos sistemas de conducción autónoma, y que han visto terminar sus días en trágicos accidentes de auto, ocasionados por fallas tan simples como confundir un muro oscuro al costado de una vía, con un camino por el cual se puede transitar.

Hoy por hoy, aún no existe un parte de completa y absoluta tranquilidad que demuestre que las máquinas están cada vez más cerca de reemplazar a los seres humanos, por lo menos en la compleja tarea de conducir un automóvil por las calles de una ciudad, pero lo único cierto, es que cada día que pasa, se hacen nuevas mejoras a los sistemas de conducción, con lo que se espera que a medida que pasa el tiempo, la seguridad en los sistemas de conducción autónoma vaya aumentando.


Se estima que, en un periodo no mayor a 10 años, la conducción 100% autónoma y 100% segura, ya será una realidad, sin embargo, eso está por verse. No olvidemos que en los años 60 se aseguraba que para el año 2000, los viajes espaciales para turistas serían algo tan común como tomar el transporte público, y aún seguimos esperando que eso sea una realidad.

Entonces, tal y como está planteado todo, ¿se animaría usted a tener un automóvil autónomo que lo llevara a todas partes, o prefiere por ahora seguir siendo usted quien esté al frente del volante de su propio vehículo? Nos gustaría leer su opinión en los comentarios.

lunes, 1 de julio de 2019

Si su automóvil ya está muy viejo


Un automóvil es un activo muy valioso para muchas personas. Sirve para ir a todas partes, para transportar a la familia, para trabajar y ganar dinero y para muchas cosas más. Por esta razón, usted debe cuidar su vehículo si quiere que dure mucho tiempo.

Existen una serie de hábitos que tienen las personas a la hora de conducir, que son perjudiciales para los vehículos y que pueden dañarlos con facilidad si no se tienen los cuidados indicados.

Estos hábitos que algunas personas creen que son muy útiles, en realidad no lo son, y con el tiempo causan que los vehículos automotores comiencen a presentar fallas que bien podrían haberse evitado.

Revolucionar el motor

Muchos conductores creen que pueden calentar el motor de su vehículo de una manera más rápida, acelerando a fondo y manteniendo oprimido el pedal del acelerador, pero esta práctica tan comúnmente extendida, no es nada bueno para el motor de su vehículo y ocasiona daños al motor. Si el clima está frío, es mucho mejor dejar que los fluidos internos del motor se calienten poco a poco, que forzar ese calentamiento revolucionando el motor. Lo crea o no, esta práctica tan solo ocasiona el desgaste acelerado de las piezas de su vehículo.


Arrancar en frío

Muchas personas se suben a su vehículo cada mañana todos los días, lo encienden y así mismo arrancan hacia los lugares a donde se dirigen, sin tener en cuenta que esto no es algo bueno para el motor de su automóvil. Lo ideal, en lugar de conducir un automóvil que tiene su motor frío, es permitir que el mismo se caliente al menos durante un minuto antes de comenzar a rodar. El calentamiento previo de las piezas antes de que estas comiencen a moverse, evitan innumerables desgastes que hacen que los motores deban ser reparados y atendidos mucho antes del tiempo normal en el que las piezas deberían comenzar a ser reemplazadas.

Frenar más de la cuenta

Hay personas que al conducir, tienen el mal hábito de frenar a cada momento. Esta práctica, que a menudo se lleva a cabo cuando se desciende por alguna colina, es muy perjudicial para el sistema de frenado general de un vehículo. Lo mejor en lugar de frenar constantemente, será disminuir la velocidad y permitir que sea el propio motor del vehículo quien se encargue de llevar a cabo la labor de frenado, sin la necesidad de estar pisando el pedal del freno a cada momento.

Baches a toda velocidad

Los topes de velocidad, los baches y otras imperfecciones de las carreteras, pueden ser altamente destructivos para la suspensión de un vehículo si se pasa por encima de ellas a alta velocidad. En la medida de lo posible, los baches, los resaltos y todo aquello que impida circular con tranquilidad en una vía, debe ser evitado a toda costa, y si esto no es posible, entonces lo mejor será pasar siempre por encima lentamente para evitar que el sistema de suspensión de su vehículo se vea forzado a trabajar más de la cuenta sin necesidad.

Conducir con poco combustible

Sabemos bien que el precio del combustible cada vez está más costoso y es por ello que muchas personas siempre cargan poco combustible en sus vehículos. Pero esto es una práctica que no le trae nada bueno a su motor ya que, al haber poco combustible en el depósito, esto hace que la suciedad del combustible que se deposita en el fondo del tanque, sea utilizada por el motor, y esto ocasiona la obstrucción de mangueras, filtros y diversas piezas que permiten que el motor de un automóvil funcione correctamente.

Arrancar y detenerse constantemente

Evitar los atascos en el tráfico es a veces imposible, y cuando se cae en esta situación, poco o nada se puede hacer. Lo malo de esto, es que el frenar y arrancar permanentemente, ejerce una gran presión sobre el funcionamiento interno del sistema de frenado y de los rotores del motor, lo que aumenta considerablemente el consumo de combustible, el uso de las piezas del vehículo y el posterior y prematuro desgaste de las mismas. Una persona que constantemente está metida en un atasco en el tráfico, sin lugar a dudas verá como su automóvil se deteriora mucho más rápido que el de su vecino que circula por otras vías donde se puede transitar sin ninguna clase de problemas.

Poco aire en las llantas

Tener las llantas infladas correctamente, es muy importante para la seguridad y el rendimiento general de un vehículo. Las llantas siempre deben mantenerse con la cantidad correcta de aire en su interior, ya que esto es una garantía de seguridad al conducir. De igual forma, el buen estado general de las llantas de su vehículo es de vital importancia para evitar cualquier clase de accidente. Una llanta en buen estado y con buena cantidad de aire, hace que su vehículo se esfuerce menos al momento de rodar, lo que significa menos consumo de combustible y garantiza que en el momento de un frenado imprevisto, el vehículo se detenga en el momento justo.


Sin mantenimiento

Hay personas que solo obtienen beneficios de su automóvil, pero pocas veces piensan en invertir dinero en su vehículo a través de mantenimientos preventivos periódicos. El mantenimiento rutinario del automóvil, que incluye una profunda inspección para garantizar que todo esté en orden, es imprescindible para la seguridad, el rendimiento y la longevidad del vehículo. Asegúrese de que su automóvil sea revisado periódicamente en un taller autorizado por el fabricante, de acuerdo a las instrucciones que se encuentran detalladas en el manual del propietario. De esta forma podrá conducir con tranquilidad por todas partes, y evitará accidentes y costos de reparación innecesarios.

Si su automóvil ya está muy viejo

Un automóvil es una máquina que está sometida a grandes presiones y que se desgasta con el tiempo, y a veces, sin importar qué tanto lo cuidemos, es necesario entender que esta clase de aparatos tienen una vida útil que en la medida de lo posible no debe superar nunca los 10 años de uso. Esto significa que, si su automóvil ya ha cumplido al menos 10 años de estar a su lado, es buen momento para comenzar a pensar en vender esa vieja chatarra, y comprar un automóvil nuevo que le ofrezca mejores garantías de tecnología y seguridad.

Si bien invertir dinero en un automóvil nuevo no siempre es algo fácil de hacer, si es una inversión a tener en cuenta sobre todo porque es una sana manera de preservar la propia seguridad cuando se está detrás del volante.

sábado, 18 de mayo de 2019

¿Eléctrico o a gasolina?


La historia del automóvil hace hincapié en el lujo, el confort y la estética por encima del rendimiento, la potencia, la velocidad y la seguridad, y en ese sentido, los coches a gasolina han dominado el panorama mundial ya que en esencia, han sido la única opción a la que las grandes compañías de automóviles han apostado todos sus recursos para convertirlo en un artefacto popular.

Sin embargo, la historia puede llegar a cambiar en cualquier momento, siempre y cuando se hagan todos los ajustes que aún se hacen necesarios. La Universidad de California ha lanzado recientemente el "Proyecto EV" que les permite a los usuarios de coches a gasolina, simular su desplazamiento en un vehículo eléctrico (Electric Vehicle por sus siglas en inglés).

Este proyecto encontró que un viaje de ida y vuelta de 50 millas puede ahorrarle al dueño de un Chevrolet Volt modelo 2014, y que es un automóvil eléctrico, cerca de $1,000 dólares de costos anuales de combustible en comparación con conducir un Ford Focus 2014 a gasolina. Solo existe hasta ahora un problema, y es que los coches eléctricos puros son más caros que los coches tradicionales con motor de combustión interna. Por ejemplo, un Ford Focus 2018 cuesta menos de $18,000 dólares, mientras que el Chevrolet Volt de ese mismo año, cuesta más de $34,000 dólares, y el nuevo Chevrolet Bolt modelo 2019, cuesta más de $38,000 dólares. Teniendo en cuenta que estamos haciendo referencia a los precios de los automóviles en el mercado norteamericano, según el país donde estos autos sean vendidos, sus precios pueden duplicarse o triplicarse por concepto de impuestos, aranceles y demás.


En pocas palabras, al dueño de un automóvil Chevrolet, le toma más de 17 años recuperar los costos extras de comprar un automóvil eléctrico. Dicho de otra forma, los vehículos eléctricos no son adecuados para los usuarios que planean aferrarse a un automóvil durante un largo período de tiempo. Los vehículos eléctricos cuestan actualmente mucho más que los automóviles a gasolina. Necesitan infraestructura de recarga de apoyo que aún no existen en la mayoría de países, talleres de mantenimiento especializados, y en general, toda una infraestructura que sigue brillando por su ausencia.

La dura realidad

De igual forma, cuando se trata de kilometraje y alcance, con una sola carga, la mayoría de los vehículos eléctricos de élite como el Tesla Modelo X, el Modelo S, el Modelo 3, el Chevrolet Bolt y el Nissan Leaf, pueden recorrer como máximo sólo 400 kilómetros en promedio, en un escenario ideal. Este número puede disminuir drásticamente en días fríos o calurosos con el calentador o el aire acondicionado funcionando a plena potencia. En este caso, los vehículos híbridos y a gas son mejores opciones. Para obtener el máximo potencial de los híbridos, algunos compradores de automóviles optan por los híbridos enchufables. Un Chevrolet Volt 2018, por ejemplo, tiene 85 kilómetros de autonomía eléctrica, y un tanque de gasolina convencional para viajes más largos de hasta 670 kilómetros de rendimiento.

Es cierto que los vehículos eléctricos son respetuosos con el medio ambiente, pero no son necesariamente limpios, ya que para generar la electricidad que necesitan, se deben construir las famosas baterías de iones de litio, cuyo componente principal, debe extraerse del suelo. Químicamente, el litio es un metal alcalino corrosivo que elimina los derivados gaseosos peligrosos cuando entra en contacto con la humedad, lo que resulta en una mayor contaminación del medio ambiente durante su proceso de extracción. En la aplicación práctica, esto puede causar que los vehículos eléctricos emitan gases peligrosos o incluso que se incendien por sí solos si no se revisan periódicamente de forma adecuada.

Por otra parte, los coches a base de combustible pueden ser fácilmente reconstruidos, sus motores intercambiados y los combustibles filtrados, ya que las compañías que los producen, llevan muchos años optimizando todos los procesos relacionados, lo que todavía no sucede con los automóviles eléctricos.

La tecnología de los "autos del futuro" es todavía muy joven y mucho más costosa que la de sus hermanos a gasolina. Los vehículos eléctricos pueden ser más fáciles de cargar, pero cuestan mucho más a mediano y largo plazo. Incluso las baterías eléctricas más avanzadas se desgastan con el tiempo y necesitan ser reemplazadas con frecuencia, y su reemplazo no es precisamente algo económico.

La realidad actual es que, mientras que las gasolineras se pueden encontrar 1 cada kilómetro, en una carretera regular, las estaciones de carga de baterías para autos eléctricos no se encuentran disponibles casi en ningún país del mundo.

Otro agravante adicional, es que las personas que viven en apartamentos o condominios pueden tener dificultades a la hora de cargar sus vehículos en casa. Pensando en ello, las fábricas de autos eléctricos han desarrollado “plugins de carga”, pero a un muy alto costo y por ahora solo se encuentran disponibles en los países más avanzados, como los Estados Unidos y algunos lugares de Europa Occidental. Esto sin lugar a dudas, se convierte en un factor de ruptura para muchos nuevos compradores y le ocasiona grandes dolores de cabeza a los propietarios de esta clase de automóviles en los países en desarrollo.


La seguridad es la clave

Un punto adicional en contra a tener en cuenta en los automóviles eléctricos, es el factor seguridad. En teoría, los autos eléctricos son menos combustibles que los autos a gasolina. Sin embargo, una vez que se prenden fuego, los autos eléctricos son muy difíciles de apagar. En octubre de 2017, un Tesla Modelo S se incendió después de estrellarse contra una barrera de hormigón en la autopista Ahlberg en Austria. El incidente requirió de 35 bomberos para extinguir el incendio. Recientemente, el 23 de marzo de 2018, un Tesla Modelo X chocó de frente contra un terraplén sin blindaje en la Carretera 101 en California y se incendió. Dicho incendio cerró la carretera durante 5 horas, lo que se convirtió en una pesadilla para los bomberos. Las potentes baterías de iones de litio alimentan el fuego con facilidad, haciéndolo mucho más caliente que un incendio provocado por gasolina y liberan un calor intenso mucho más difícil de extinguir.

Los incendios provocados por baterías de iones de litio, generan una serie de humos tóxicos, y gases que representan un mayor peligro para el medio ambiente. En la actualidad, sólo un puñado de los fabricantes de vehículos eléctricos tiene la experiencia necesaria para hacer frente a estas emisiones y peligros eléctricos subyacentes. Los bomberos estatales y los trabajadores en general no siempre son conscientes de este "peligro tecnológico", ya que los vehículos eléctricos no vienen con un manual detallado que explique “cómo apagar el fuego de su vehículo eléctrico".

Los recientes accidentes ocurridos, están sacando a la luz las debilidades de los autos eléctricos comparados frente a los automóviles a gasolina o diésel, que en caso de colisión, en este sentido, pueden ser más seguros.

En pocas palabras, aún le queda mucho desarrollo por hacer a la industria de los autos eléctricos. Si bien es una industria prometedora que puede revolucionar el transporte en las próximas décadas, aún necesita ofrecer sistemas mucho más seguros y menos contaminantes, sobre todo en el proceso productivo de las baterías que alimentan esta clase de máquinas.

Por ahora, los autos de combustión interna, seguirán dominando el mercado y ganando la batalla, mientras la ciencia hace los avances necesarios para superar todas las dificultades que aún enfrentan los automóviles eléctricos.